MIS BÁSICOS PARA VIAJAR

Como muchos sabéis, a menudo recojo el chiringuito en casa y me marcho un tiempo fuera del país. Siempre me quedo por Europa, eso sí, y he pensado que ésta vez podría enseñaros lo que me llevo en el bolso para subirme al avión.

Antes de nada quiero aclarar que no estoy hablando del equipaje de mano, sino de ése bolso extra que nos dejan colar con nosotros a parte de la maleta. Hace unos años, tonta de mí, pensaba que no estaba permitido... Ahora que sé que no hay problema alguno en llevarse el bolso, aprovecho y pongo las cosas que necesito tener más a mano.
Así pues, hoy escribo en el blog las cosas que considero básicas para no morirse del asco en el avión o en la espera de la puerta de embarque.

¡Espero que las encontréis útiles y os inspire un poquito a la hora de preparar vuestras cositas para viajar!


1. Pasaporte: Sin pasaporte no hay viaje. Es cierto que a algunos países se puede viajar con el DNI, pero no en toda Europa se permite entrar sin pasaporte, así que para mi es necesario. Además... Con lo que me gustan los sellitos con las fechas y lugares en él...

2. Teléfono con auriculares y cargador: Como autónoma que soy y activa en las redes sociales, no puedo pasar sin el smartphone. En este caso es un Samsung Galaxy Grand 2, que de momento me ha funcionado a las mil maravillas. Skype se engancha un poco a veces, pero nada más. Jugar, actualizar facebook, usar Instagram, entretenerme con Pinterest, leer diferentes blogs, comunicarme con otras personas... Básicamente es mi "oficina portátil". Además, me sirve para hacer cuatro fotos en los momentos en que no tengo la cámara a mano.

3. Monedero: Me encantan las carteras grandes, pero si una cosa se necesita a la hora de viajar, es espacio. Así que este monedero de Misako me va perfecto. No sólo tiene un bolsillo con cremallera para monedas, sino que también tiene una parte con dos ranuras en la que puedes colocar tarjetas y billetes. La mar de práctico, incluso para cuando vayáis de celebración con un mini bolsito, va perfecto.

4. Neceser mini: Odio llevar todo el bolso hecho un desastre por dentro -aunque a veces no pueda evitarlo- así que un neceser pequeñito siempre me ha parecido una buena idea para separar las cosas más "íntimas" de las que son más aparatosas como monedero, libretas, teléfono, etc...


5. Diccionario tamaño bolsillo: Cuando vamos a un lugar en el que el idioma se nos resiste por mucho que nos esforcemos, es fundamental que nos escondamos un as bajo la manga. Yo suelo ir a Serbia, y aunque me voy defendiendo con el idioma y su alfabeto cirílico, no está de más sacar la chuleta cuando la situación lo precisa. No sería ésta la primera vez que tengo una conversación en el avión con unos serbios en su idioma -o algo parecido-, o que necesito explicarme y sin diccionario no habría manera posible de hacerlo.

6. Pastillero: Los dolores de cabeza, mareos y otras historias son cosas que pasan cuando uno viaja. Puedo sonar a adicta, pero las pastillas son muy necesarias en según qué casos. Para guardarlas todas juntas y que no se me olvide ninguna, las pongo dentro de esta cajita metálica, que en su origen contenía chocolatitos dentro (riquísimos por cierto). Tienen diferentes diseños y si os gusta el art nouveau, os encantarán.


7. Pañuelos y protector labial: Los pañuelos siempre, siempre, son necesarios. Nunca se saben los incidentes que puedes tener en el viaje, o si eres de lagrimilla fácil y te da el bajón de vuelta a la monotonía. Las toallitas húmedas también son muy útiles -sobretodo a la hora de ir al baño- y venden paquetitos muy pequeños en tiendas como H&M. El protector labial lo he incluido en los básicos porque ahora en invierno se me hace indispensable al viajar a lugares con temperaturas más bajas. Me podrá pillar el frío, pero por lo menos podré sonreír sin que se me rompan los labios!


8. Peine y coletero: Viajar me agobia. No hablo del destino, sino del transporte en sí. Así que me muevo como una loca en el asiento, me da calor y me molesta todo. Un coletero es indispensable para hacerme una coleta cuando estoy al límite del agobio, y el peine -uno pequeñito, básico- me sirve para arreglar esos pelos de loca que se me quedaron después de tanto hacer la croqueta...

9. Tarjetas de visita: Porque nunca se sabe con quién te puedes encontrar, a quién puedes conocer, o con quien puedes tener la oportunidad de trabajar -quien sabe, quizás conozcas al amor de tu vida en un avión-. Cuando esto pasa, lo más práctico es sacarse la tarjeta del bolso y dársela a la persona en cuestión: ni escribir en servilleta, ni "saca el móvil que te escribo mi número", ni "dame tu facebook y ya te agregaré"... ¡Tarjeta al canto y solucionado!

10. Libreta mini y bolígrafo: Lo se, puedes apuntarte las cosas en el smartphone. Bueno... ¿Y qué? Yo soy de esas personas que encuentran una necesidad extraña en escribir y dibujar, si me inspiro por arte de magia mientras vuelo, no es lo mismo apuntarlo tecleando que escribir en una libretita todo lo que está en mi cabeza, punto por punto. Cualquier libreta pequeña puede servirnos en situaciones así, y no ocupa casi nada en nuestro bolso.

11. Gafas de sol: Después de una siesta en las nubes, puede que nos moleste un poco la luz al salir del avión. Las gafas de sol nos ayudarán a adaptarnos y empezar a pensar en buscar la salida, las maletas, pelearse entre la gente de la puerta de llegadas de la terminal... En fin, que para taparnos la cara de zombie nos vienen perfectas.
Personalmente, y como soy una gafotas, me da bastante pereza viajar con lentillas. Por ésto en mi caso las gafas de sol no serían muy útiles ya que viajo con mis gafas "de ver". De todas formas, para los que tengan la suerte de ver bien, o las ganas de llevar lentillas, unas gafas de sol os pueden ir de lujo para bajar del avión dignamente... -o intentarlo-.
Las de la foto son el modelo Charlotte de Afflelou.


12. Kindle: Si te gusta leer pero odias dejarte la vista en las pantallas brillantes, llevarte los libros a cuestas dentro de un eBook es lo mejor que hay. Si se retrasa el vuelo no hay problema, nos ponemos a leer la saga de Juego de Tronos y ya nos avisarán si eso...
Nunca llevo el cargador del Kindle, ya que el del smartphone ya me sirve para los dos, así que es una combinación perfecta.


Poco más hay que añadir, simplemente elegir un bolso grande, pero sin pasarse. Algo donde meter todas estas cosas, pero que no nos resulte muy aparatoso de llevar. En éste caso el bolso que os enseño es de Springfield, y aunque he buscado por la web no lo he podido encontrar. Este lo compré en tienda durante las rebajas de enero -vamos, que todavía lo podréis encontrar-.

No me enrollo más, sólo me queda desearos un buen viaje a los que pronto haréis una escapadita, y dar muchos ánimos a los que aun les queda para coger el avión.

PD: No he incluido los billetes de avión en el post, pero no os olvidéis de ellos!!!

PRUEBA DE MAQUILLAJE CON TOCADOS

A veces pasan cosas poco habituales, como lo es una sesión de fotos aprovechando la prueba de maquillaje de una novia. Una muy buena idea, que realizamos en L'Avellana (mismo lugar donde se casaría más tarde), maquillada y peinada por Rebeca Torres, utilizando los tocados de Curryta Flowers que podéis encontrar en la floristería "5" de Tarragona.

¿Adivináis qué tocado eligió la guapísima novia Alba, finalmente?